Epílogo de Tres Pato Pato

por | 11 Mar,2019 | Publicaciones | 0 Comentarios

Tres pato pato. El título es ya un tanto absurdo. Este poemario ha pasado por varios títulos, que todos carecen de importancia, por lo menos tan poca como el que ha quedado definitivo.

Fundamentalmente consta de tres partes. La primera de poemas muy recientes, me estoy refiriendo al año 2017 y 2018, otra de parte de un libro que llamé en su día Amor Amor Tres Pato Pato Uno, demasiado largo; y una tercera de poemas sueltos, rescatados de viejas carpetas y algunos de dudosa autoría pues datan de fechas en la que éramos muy dados a escribir entre dos o tres o más. Aunque finalmente he decidido no hacer una separación física en el libro, más que nada por mantener una continuidad que todo libro debe tener.

Soy consciente que no todos los poemas tienen suficiente entidad como para traspasar el umbral de su escondite para hacerse públicos, pero todo el mudo merece una oportunidad y hasta los hijos feos tienen derecho a ser felices y queridos, y digo yo que si han sobrevivido cuarenta años o más será por algo.

Al releer, maquetar y dar forma al libro me doy cuenta de lo poco que he evolucionado. Siempre he querido escribir lo que escribo y como lo he escrito y no sé si bueno o malo estoy satisfecho con lo hecho.

Otro aspecto cuidado y descuidado es la simplicidad. Sí, siempre he querido que lo cotidiano merece ser cantado. A lo mejor demasiado sencillo, a veces complejo. Sólo hay un modo de saberlo. Si has llegado aquí seguro que ya tienes una opinión, lo cual que agradezco.

Muchos de mis poemas están concebidos como un “cadáver exquisito”. A falta de otros poetas para llevar a término el poema, el último verso escrito  es la única referencia para el siguiente. El resultado es un cuadro del Bosco lleno de imágenes, ideas y colores y puedes leer el poema completo, un solo verso o una estrofa, por partes o en conjunto. Expresan un sueño, una locura eléctrica que ha recorrido mis neuronas. Por eso mis poemas no se acaban, se agotan y esperan un día ser continuados y puede que yo no sea su poeta.

Si cuando lees un poema vienen a tu cabeza imágenes del recuerdo o del futuro, no te importe rayar el libro, agarra algo que pinte y tacha lo que tú no habrías escrito y añade lo que te surja. Ese será el nuevo poema, fírmalo y si lo publicas pon tu nombre junto al mío.

Serafín Martín Vidriales

Marzo 2019

 

El libro, aun sin portada, está en preparación, motivo por el que incluyo una imagen de la impresión de un texto. (en este caso de la portada y 3 hojas más de El Quijote).

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